¿Qué es la shigella?
La shigella es un grupo de bacterias que causa una infección intestinal conocida como shigelosis.
Esta infección puede provocar dolor abdominal intenso, diarrea y otros síntomas gastrointestinales.
La shigella es altamente contagiosa y puede propagarse fácilmente, incluso con una pequeña cantidad de bacterias. Aunque la shigelosis a menudo se resuelve por sí sola, a veces puede requerir tratamiento médico, especialmente en casos graves.
Signos y síntomas de la shigella
Los síntomas de una infección por shigella generalmente aparecen entre 12 horas y 4 días después de la exposición y pueden durar aproximadamente de 5 a 7 días. En algunos casos, los síntomas pueden persistir más tiempo. Los signos y síntomas comunes de la shigelosis incluyen:
- Calambres estomacales
- Diarrea, que puede ser sanguinolenta o contener moco
- Fiebre
- Náuseas y vómitos
- Mareos, especialmente al ponerse de pie
- Necesidad urgente de defecar, incluso cuando los intestinos están vacíos
En la mayoría de los casos, la recuperación ocurre dentro de una semana, pero la infección puede ser más grave y prolongada en algunas personas, particularmente en aquellas con sistemas inmunológicos debilitados.
¿Cómo se contrae la shigella?
La shigella se transmite principalmente por vía fecal-oral, lo que significa que la infección ocurre cuando pequeñas partículas de heces contaminadas entran en la boca. Esto puede ocurrir de varias maneras:
- Rimming (lamer el ano): El contacto directo con heces durante la actividad sexual puede provocar infección.
- Manos contaminadas: La materia fecal puede llegar a las manos durante el sexo o al manipular objetos como condones usados, juguetes sexuales u otros artículos contaminados. Si estas manos luego tocan la boca, puede ocurrir la infección.
- Objetos contaminados: La shigella puede propagarse a través de alimentos, agua o superficies contaminadas. Manipular objetos como alimentos, bolígrafos o cigarrillos que han estado en contacto con las bacterias puede provocar infección.
Debido a que la shigella es altamente contagiosa, puede propagarse fácilmente en entornos donde las prácticas de higiene no se siguen estrictamente.
Pruebas para detectar shigella
El diagnóstico de una infección por shigella generalmente se realiza mediante el análisis de una muestra de heces.
En algunos casos, un profesional de la salud puede tomar un hisopado del recto (ano) para realizar pruebas. Estas pruebas pueden confirmar la presencia de bacterias shigella y ayudar a guiar el tratamiento apropiado.
Tratamiento para la shigella
La mayoría de los casos de shigelosis son leves y se resuelven por sí solos dentro de 5 a 7 días sin necesidad de antibióticos. Durante la recuperación, es importante:
- Mantenerse hidratado: Beba abundante agua o soluciones de rehidratación oral para prevenir la deshidratación causada por la diarrea.
- Descansar: Descanse lo suficiente para ayudar a su cuerpo a combatir la infección.
- Comer saludable: Consuma alimentos saludables y fáciles de digerir según lo tolere.
En casos más graves, especialmente si los síntomas persisten o empeoran, un profesional de la salud puede recetar antibióticos para ayudar a eliminar la infección más rápidamente.
Informar a su pareja sobre la shigella
Si le han diagnosticado shigella, es importante informar a sus parejas sexuales, ya que pueden estar en riesgo de infección. Dado que la shigella es altamente contagiosa, la notificación y las pruebas rápidas son esenciales para prevenir la propagación adicional de las bacterias.
TellYourPartner.com ofrece una forma discreta de notificar a sus parejas de forma anónima, asegurando que reciban la información necesaria para proteger su salud sin revelar su identidad.