¿Qué es el herpes?
El herpes es una infección de transmisión sexual (ITS) común causada por el virus del herpes simple (VHS).
Hay dos tipos de este virus: HSV-1 y HSV-2. El HSV-1 típicamente causa herpes oral, que se manifiesta como herpes labial alrededor de la boca, pero también puede causar herpes genital.
El HSV-2 causa principalmente herpes genital, que afecta el área genital, el ano o los glúteos. Una vez que una persona está infectada con herpes, el virus permanece en el cuerpo de por vida, con brotes ocasionales de llagas o ampollas.
Signos y síntomas del herpes
Las infecciones por herpes pueden variar significativamente en su presentación. Muchas personas con herpes no tienen ningún síntoma y pueden no saber que están infectadas. Cuando ocurren síntomas, pueden variar de leves a severos y típicamente involucran llagas o ampollas.
Síntomas del herpes en mujeres
Las mujeres con herpes pueden experimentar:
- Ampollas o llagas dolorosas alrededor del área genital, ano o glúteos
- Picazón, hormigueo o sensación de ardor antes de la aparición de llagas
- Flujo vaginal
- Micción dolorosa
- Síntomas similares a la gripe durante el primer brote (por ejemplo, fiebre, dolores corporales, ganglios inflamados)
Síntomas del herpes en hombres
Los hombres con herpes pueden notar:
- Ampollas o llagas dolorosas en el pene, escroto, ano o glúteos
- Picazón, hormigueo o sensación de ardor antes de la aparición de llagas
- Secreción del pene
- Micción dolorosa
- Síntomas similares a la gripe durante el primer brote
Brotes de herpes
Las llagas de herpes generalmente aparecen como una o más ampollas en o alrededor de los genitales, el recto o la boca. Las ampollas se rompen y dejan llagas dolorosas que pueden tardar una semana o más en sanar. El primer brote tiende a ser el más severo, con brotes posteriores generalmente más leves y de menor duración. Con el tiempo, la frecuencia de los brotes tiende a disminuir.
¿Cómo se contrae el herpes?
El herpes se transmite a través del contacto directo piel con piel con un área infectada durante el sexo vaginal, anal u oral. Puede propagarse incluso cuando la persona infectada no tiene llagas o síntomas visibles. El HSV-1, comúnmente asociado con el herpes oral, también puede transmitirse al área genital a través del sexo oral, causando herpes genital.
El herpes no puede transmitirse a través de objetos como asientos de inodoro, ropa de cama o piscinas. Tampoco se propaga a través del contacto casual, como abrazos o compartir utensilios.
Pruebas para el herpes
El herpes puede diagnosticarse a través de varios métodos:
- Examen visual: Un proveedor de atención médica puede diagnosticar el herpes examinando las llagas.
- Prueba de hisopado: Un hisopo tomado de una llaga activa puede analizarse en un laboratorio para confirmar la presencia del virus.
- Análisis de sangre: Si no hay llagas presentes, un análisis de sangre puede usarse para detectar anticuerpos contra el VHS, indicando una infección pasada o actual.
Es importante tener una discusión abierta y honesta con su proveedor de atención médica sobre las pruebas de herpes y cualquier síntoma que pueda estar experimentando.
Tratamiento para el herpes
No hay cura para el herpes, pero los medicamentos antivirales pueden ayudar a manejar la infección. Estos medicamentos pueden reducir la gravedad y frecuencia de los brotes, así como disminuir el riesgo de transmitir el virus a otros. Para aquellos con brotes frecuentes, puede recomendarse la terapia supresiva diaria (uso diario de medicamentos antivirales) para ayudar a prevenir recurrencias y reducir el riesgo de transmisión.
Aunque el herpes es una infección de por vida, es manejable con el tratamiento adecuado. El uso de condones puede reducir el riesgo de transmisión, pero no elimina el riesgo por completo.
Informar a su pareja sobre el herpes
Si tiene herpes, es importante informar a sus parejas sexuales al respecto, incluso si no tiene llagas visibles.
El herpes puede transmitirse incluso cuando no hay síntomas presentes. Discutir su estado con su(s) pareja(s) y practicar sexo seguro puede ayudar a protegerlo tanto a usted como a sus parejas.
TellYourPartner.com ofrece una forma discreta de notificar a sus parejas de forma anónima, asegurando que reciban la información necesaria para proteger su salud sin revelar su identidad.
Herpes y embarazo
El herpes puede representar riesgos durante el embarazo, ya que el virus puede transmitirse al bebé antes o durante el parto. Esto es raro, pero puede llevar a problemas de salud graves para el recién nacido. Las mujeres embarazadas con herpes deben consultar a su proveedor de atención médica para discutir opciones de manejo durante el embarazo y el parto para reducir el riesgo de transmisión.
¿Qué pasa si no recibo tratamiento?
Aunque el herpes no es curable, no recibir tratamiento puede resultar en brotes más frecuentes y severos. En casos raros, el herpes no tratado puede causar complicaciones, especialmente en individuos con sistemas inmunológicos debilitados. Además, tocar las llagas y luego tocar otras partes del cuerpo puede propagar el virus a esas áreas, como los ojos.
Para aquellos con herpes y VIH, la presencia de herpes genital puede aumentar la probabilidad de transmitir el VIH a una pareja.